Pros y contras de los recubrimientos superficiales antimicrobianos

La industria de recubrimientos antimicrobianos ha crecido tan rápidamente y sin embargo tan silenciosamente, que es posible que muchos en la industria no sean conscientes de la rapidez de su expansión.

 

Ahora considerada una industria de mil millones de dólares, los revestimientos antimicrobianos están diseñados para inhibir el crecimiento de gérmenes y bacterias en una variedad de superficies.

 

Usos para los recubrimientos antimicrobianos

Los revestimientos antimicrobianos se aplican típicamente a superficies que tienen contacto frecuente con partes del cuerpo humano: paredes, manijas de puertas, cerraduras, entre otras. En otros casos, se pulverizan sobre textiles, máscaras, guantes y alfombras.

 

Incluso los fabricantes de pinturas los están añadiendo a sus productos para inhibir el crecimiento de patógenos en instalaciones como hospitales y lugares donde se manipulan alimentos.

 

Si se demuestra su eficacia y seguridad, su presencia ayudaría a reducir el impacto ambiental de la limpieza en las instalaciones industriales y médicas de forma significativa.

 

Beneficios de los recubrimientos antimicrobianos

  • Ayudan a detener la propagación de patógenos que pueden causar enfermedades, lo que es especialmente importante en un entorno hospitalario en el que muchas personas tienen debilitado el sistema inmunológico.
  • Aparentemente trabajan por tiempos prolongados, según sus fabricantes, y apenas requieren mantenimiento.
  • Tienen el potencial de reducir significativamente el impacto ambiental de la limpieza en un entorno médico, donde se utilizan decenas de productos químicos diferentes para una variedad de propósitos.

 

La otra cara

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés) “no han encontrado evidencia que sugiera que los recubrimientos antimicrobianos ofrezcan mayor protección contra la propagación de bacterias y gérmenes.

 

Las autoridades de salud insisten que su uso genera una falsa sensación de seguridad, y que las normas de higiene más básicas son más efectivas para lograr mitigar la contaminación con bacterias y gérmenes.

 

Por otra parte su uso generalizado e indiscriminado puede provocar la aparición de variedades resistentes de microorganismos.

 

Lecciones y alternativas

Antes de entregar toda superficie a estos tratamientos lo más responsable es asegurarnos de que estos compuestos funcionan en el mundo real y no sólo en una placa de Petri.

 

Tratemos de evitar lo que ocurrió con la pintura con plomo. Mientras que el plomo mejoró el rendimiento de la pintura, el paso del tiempo deterioró naturalmente la misma, resultando en una mayor exposición al plomo, que además se acumula en los tejidos del cuerpo.

 

Adicionalmente los costos de eliminar los recubrimientos con plomo, sin poner en riesgo a quienes realizan esta limpieza, han sido desproporcionadamente altos.

 

Por último, muchas de las superficies que nos rodean, como las manillas y cerraduras de bronce o latón, han demostrado tener un potencial antimicrobiano implícito que debe ser tomado en cuenta y que ha probado su efectividad y seguridad por cientos de años, sin adicionar ningún recubrimiento adicional.

 

Quizá en este caso un cerrajero sea más útil que un químico.

 

 

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